La joyería prehistórica es un tema fascinante que ha ayudado a los arqueólogos a entender mejor la vida de nuestros ancestros. Recientemente se ha encontrado en Polonia es un collar que resulta especialmente fascinante, porque su antigüedad y el hecho de que fue fabricado con marfil de mamut, sugiere que los seres humanos de la época ya tenían la habilidad para trabajar con materiales duros y también un conocimiento sobre la disponibilidad de diferentes tipos de materiales. Además, el hecho de que el collar fue encontrado en una cueva sugiere que podría haber sido utilizado en algún tipo de ritual o ceremonia.
La joyería prehistórica también ha ayudado a los arqueólogos a entender mejor las relaciones entre diferentes grupos humanos. Por ejemplo, algunos estudios sugieren que los neandertales y Homo sapiens podrían haber intercambiado bienes, incluyendo joyas, lo que sugiere un cierto nivel de interacción y posiblemente incluso una cierta aceptación entre estos dos grupos humanos.


La Europa Glaciar de hace 41.500 años

La Europa y en general el planeta tierra de hace 41,500 años era un lugar muy diferente a nuestra tierra moderna, el clima era significativamente diferente a como es hoy en día. En ese momento, el mundo estaba en plena glaciación, conocida como la última glaciación del pleistoceno, que comenzó hace aproximadamente 110,000 años y duró hasta hace unos 11,700 años.
Durante la glaciación, el clima era mucho más frío y húmedo en comparación con el actual, con temperaturas promedio en las latitudes templadas entre 5 y 10 grados Centígrados más bajas que las actuales. El hielo cubría gran parte de Europa y América del Norte, y los niveles del mar eran significativamente más bajos de lo que son hoy debido al agua congelada en los glaciares. A pesar del clima frío, los humanos y otros animales sobrevivían en estas condiciones y se adaptaron a ellas.
Además nuestros antepasados convivían a diario con animales gigantescos conocidos como megafauna, algunos como el mamut de dónde se obtuvo el marfil para la elaboración del collar y otras bastante más peligrosos como el “oso de las cavernas” o los “lobos terribles.” La elaboración de joyería implica experticia en el uso de herramientas y elección de materiales, así como el conocimiento de como tratar materiales duros como el marfil para el caso del collar en cuestión.

Collar y Calendario astronómico
Un grupo de expertos ha utilizado técnicas de modelado en 3D y escaneado para reconstruir el collar más antiguo del mundo encontrado en Eurasia y revelar su forma original. El collar tenía 50 marcas en su superficie que formaban una curva irregular y dos agujeros completos.
Los expertos han sugerido que estas marcas podrían ser una representación de los ciclos del sol y la luna, aunque esto sigue siendo sólo una teoría que debe ser investigada. Si esta teoría es correcta, sería una muestra más de cómo los seres humanos siempre han visto en los astros un misterio digno de ser estudiado.
Junto con el collar se encontró un punzón de hueso de caballo, que se cree ronda la misma edad del collar y que pudo ser utilizado en los procesos de elaboración de más piezas como esta. La simple presencia del ambos objetos ha movido la fecha de presencia humana en la moderna Polonia unos 10.000 años antes de lo que se creía previamente.
Hasta la fecha el collar es el más antiguo encontrado en Eurasia, Según Sahra Talamo, profesora de química de la Universidad de Bolonia especializada en evolución humana y datación por radiocarbono, el por qué los humanos comenzaron a interesarse en hacer adornos corporales es aún un misterio.
Este objeto es similar a otro encontrado en la placa de Blanchard de Francia, un hueso grabado y datado en unos 30.000 años. Los expertos creen que se trata de un objeto para contabilizar el número de animales cazados, o un marcador de la posición de la luna en el cielo.
La creación de joyería, ropa y arte ritual y decorativo no es exclusiva de los homo-sapiens, se sabe que los neandertales también creaban joyería y la valoraban como una posesión valiosa en ocasiones de carácter ritual y de importancia para sus dueños al punto de aparecer en sus entierros rituales, hace 130.000 años, mucho antes de lo que se cree fue la presencia de los humanos en Europa.
Se sabe que ambas especies co-existieorn en el viejo contienente y es posible que hayan comerciado e intercambiado sus trabajos y conocimientos de manera regular.